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Te invito a que con cada pregunta hagas una pausa, respires, exhales y escribas lo que te venga a la cabeza, una imagen, palabras, ideas…o simplemente dejes que las preguntas resuenen dentro de ti.

¿ Cuál es tu pasión? ¿Te lo has preguntado alguna vez? ¿Qué es lo que hace vibrar tu corazón? ¿Cuándo eras un@ niñ@ con qué soñabas? ¿Qué querías ser cuando fueras grande?

Aunque no todo se reduce a la profesión ¿Hay la posibilidad que haya algo dentro de ti que haga o haya hecho vibrar tu corazón? Un hobby, un tema, una idea, un sueño, alguien que te haya inspirado, algún evento o circunstancia que hizo que te sintieras “diferente”, “entusiasmado” “Con ganas de tener más experiencias de ese tipo” … escribo haya porque conozco algunas personas que nunca hubieran considerado dedicarse a “eso” que les llamó su atención, “eso” que tanto les gusta porque lo que se necesita “es algo que deje dinero, algo que dé para comer.” 

Pero ¿Hay algo en el que podrías dedicar tu energía o algo de tu tiempo sin que se necesite la mirada de otra persona? Que disfrutes y te sitúe en una experiencia similar a cuando eras niñ@, te coloque en tu presente y se expanda el tiempo….

¿Para qué identificar aquello que nos apasiona?

Hace tiempo escuchaba “Haz aquello que te dé energía” como si fuera un termómetro de lo que necesitaba hacer para elegir mi camino, descubrí que enfocarme y organizarme para aquello que me mueve por dentro, va alimentado la inspiración que me ayuda a encontrar pistas sobre el próximo paso sea en el ámbito creativo, profesional, personal ; disipa un “poco” los miedos de incertidumbre, ya que, aunque tenga una idea clara de lo que  quiero hacer, es el proceso que me va dando información sobre que ruta tomar y en ese cambio de dirección me puedo encontrar con sorpresas y decidir otra cosa muy diferente de lo que al principio quería realizar. He aprendido que el proceso de creación es una constante negociación conmigo misma.

Creo sinceramente que si tenemos identificado aquello que nos enciende la llama por dentro o al menos el sentir que se nos enciende la chispa de interés, de aprendizaje, de entusiasmo , nuestra energía está en otro nivel, en mi experiencia  me siento con más presencia en este mundo, más feliz, más tranquila.

¿Qué te revela la propia experiencia?

Al recordar experiencias inspiradoras se evocan en mi mente imágenes, sensaciones en el que el tiempo se detiene, me quedo absorta sobre lo que estoy presenciando, hay momentos en el que siento una fuerza interna por el estómago y otros momentos en el que aparece el mismo sentir que a la vez se sube a mi pecho; una inhalación de aire profunda que me inmoviliza  y que respondo con una larga exhalación.

No dejo de pensar en aquella música, historia que escuché, en el sentir de aquella danza que presencié, en la lectura que me acompaña y que me da fortaleza en el proceso que estoy viviendo. Me permito sentir, impactarme…cuando decidí estudiar teatro algo en mi mente me decía que “sin eso no podré vivir” era como si supiera que me sentiría más viva… no me importaba tardar una hora y media para ir a la universidad y regresar a casa, dormir hasta tarde, ni siquiera me cuestionaba la posibilidad de no intentarlo, al descubrir que había un lugar donde podía estudiar aquello que alguna vez me atreví a decir en voz alta y ponerme firme ante aquellos que me cuestionaban sobre mi vida laboral futura, no había vuelta atrás, disfrutaba, me estimulaba investigar y estar atenta sobre lo que aprendía. Pocas veces he sentido claramente en mi interior, en mi cuerpo una sensación que me indica la decisión que es mejor para mí, con la cual puedo vivir aunque me saque de mi incomodidad, como fue estudiar teatro o como fue el decidirme ir a otro país a vivir.

¿Cómo identificar aquello que nos apasiona?

Las neurociencias han descubierto que tenemos tres cerebros, el doctor Juan Antonio López Benedi habla de tres centros de inteligencia, tres cerebros que tiene el ser humano: la mente, el corazón y los intestinos. Se ha descubierto que cada uno de estos organismos tienen neuronas,se habla que el cerebro y los intestinos tiene una similitud de forma fisiológica . 

El doctor Juan Antonio López Benedi habla de que percibimos nuestro entorno por medio de estos tres centros, el miedo se percibe por los intestinos porque activa nuestro instinto (reacción visceral) y acentúa que la verdadera decisión viene del corazón.

“La verdadera decisión viene del corazón…ahí es cuando somos realmente libres para decidir…generalmente decidimos por reacción visceral desde el intestino, desde el vientre…que es pura reacción…​cuando decidimos desde la cabeza en realidad normalmente decidimos desde nuestro prejuicios o condicionamientos de aprendizaje mental…cuando hemos podido moderar nuestras pulsiones básicas y limpiar también nuestros aprendizajes desde que somos niños en el ámbito cultural, en el ámbito social y hemos aprendido a generar nuestros propios juicios de valor no los impuestos, es cuando verdaderamente podemos decidir y eso realmente es la sabiduría del corazón”.

Juan Antonio López Benedi. ¹

Porque cuando decidimos desde el corazón estamos siguiendo a nuestra intuición que nos conecta con nuestra sabiduría interna, que nos da pistas, no siempre lógicas, sobre por donde podemos seguir en el proceso que estemos viviendo. ¿Qué es lo que hace vibrar tu corazón? ¿Confías en la sabiduría de tu corazón?

En el siguiente enlace comparto contigo un cuaderno de trabajo que he realizado con cariño para confirmar, reconocer, reflexionar sobre lo que hace vibrar tu corazón que disfrutes!!!

Cuaderno de trabajo

¹Está cita es extraída de un programa de radio que se llama “Conócete con el eneagrama” y puede escucharse en el siguiente enlace: “La inteligencia del corazón”

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